La energía sonora o acústica es un tipo de energía que transmiten las ondas sonoras. En esencia la forma en que se produce y se propaga dicha energía se basa en un foco sonoro que genera energía vibracional.
Las partículas del medio que rodean a dicho foco sonoro transmiten esa energía mediante su movimiento en forma de energía cinética y mediante cambios de presión en forma de energía potencial.
Cada molécula que compone el medio que rodea al foco sonoro transmite su movimiento a la molécula más cercana, produciéndose un movimiento en cadena.
El movimiento coordinado de millones de moléculas genera lo que se conoce como onda sonora.
Las ondas sonoras precisan de un medio para propagarse ya sea aire, agua o un cuerpo sólido. Este medio debe tener la propiedad de ser elástico, dado que el avance de las ondas sonoras a través de él se produce debido a movimientos de compresión y expansión.
Si dicho medio fuese rígido estos movimientos no se producirían, por lo que las ondas sonoras no se moverían y la energía no se propagaría por dicho medio.
Para que este tipo de energía se propague es necesario que exista un medio elástico. En el vacío no se propaga el sonido, debido a la inexistencia de la posibilidad de transmitir las ondas sonoras encargadas de dicha función.
Las ondas sonoras que propagan el sonido se clasifican como ondas longitudinales, debido a que la vibración de las partículas del medio tiene lugar de forma paralela a la velocidad de propagación de la onda sonora.
Es decir, los gradientes de presión que tienen lugar en la propagación del sonido se producen en la misma dirección de propagación de la onda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario